5 años, todo se transforma.

¡Hola Soy Ana! Cofundadora de Sasha Studio. Recuerdo como si fuera ayer el momento en que tomamos la decisión de iniciar con un estudio de diseño; conocíamos varios amigos que habían incursionado en negocios creativos, nuestras vidas profesionales del momento necesitaban un vuelco, y sin un plan muy grande detrás, decidimos un día de octubre de 2015 empezar con un proyecto que se tejió en el cuarto de un edificio en Cedritos. Sin idea alguna de hacia donde nos llevaría esa decisión ni sobre las implicaciones que tendría, nos animamos a empezar un nuevo proyecto de vida.

5 años más tarde seguimos aquí paradas, ya no con un negocio, sino con una empresa constituida, no desde nuestras casas sino desde una oficina, no solamente las dos sino con un equipo de trabajo, no con la idea de hacer todo tipo de trabajos gráficos sino especializados, no con ideas sobre servilletas sino con un plan de negocios.

¿Y entonces? ¿Cómo es que todavía podemos contarles el cuento aún con el estudio latente? ¿No fue la Cámara de comercio de Bogotá quien señaló en un informe que cada año se crean alrededor de 70 mil emprendimientos en la capital de Colombia, sin embargo, pocos logran sobrevivir, pues de cada 10 nuevas empresas 6 cierran durante los primeros cinco años de su existencia? Hoy quiero mirar un poco hacia atrás e interiorizar este viaje y compartirles los 8 puntos clave que nos deja esta palabra que está de moda y se llama Emprender.

autopista a blanco y negrp

1. Todo se transforma, nada es permanente.

 

Emprender no es tan fácil ni tan pomposo como la gente se imagina, tampoco tiene que sentirse como una piedra en el zapato. Muchos iniciamos este viaje con plena confianza del oficio que vamos a hacer, del diferencial evidente que tenemos frente la competencia, del “nos ha ido bien en el pasado con ese producto/servicio” y por esa razón es obvio que todo fluirá, de que emprender suena mejor que estar empleado, de la concepción de que nuestra idea es ganadora y no se ha visto algo similar en ninguna otra parte. Lo cual…en parte puede que sea cierto, pero emprender implica tantos retos y sacrificios (hablo desde nuestra experiencia) que siento que se tienden a subestimar muchos puntos.

Por un lado, es bueno brindarle un piso firme inicial a cualquiera que sea el negocio que tengamos en mente, el cual se puede lograr a través de acciones como:

  • Instruirnos más en el campo de nuestra especialidad (a través de cursos, charlas, lecturas, etc.)
  • Sumergirnos hasta el fondo en nuestra idea de negocio por ejemplo analizando a profundidad el mercado, enlistando objetivos junto con un plan de acción, creando un modelo de negocios.
  • Hablando con personas que nos puedan brindar una visión más amplia y tengan mucho para aportarnos.

Pero por otro lado soy consciente que tener un “plan perfecto” no es más que un punto de partida, más no una realidad y menos que una absoluta. Si hay algo seguro es que tomaremos caminos inadvertidos que nos llevarán por rutas inesperadas, y eso también está bien. Todo, absolutamente todo está susceptible al cambio. Una idea puede cambiar un trayecto, una urgencia económica puede hacerlo, un contrato o la ausencia del mismo, un nuevo integrante, una conversación, una enfermedad, un plan de vida personal o colectivo, una pandemia.

Por lo tanto, está bueno tener una visión que sugiera un norte, pero siempre he creído que existe una bolsita de suerte que guardamos en el bolsillo que va a permitir sorprendernos y retarnos, fluir sin forzarlo, decaer o levantarnos. Comprender que pasaremos por estaciones transitorias no anticipadas hace parte del viaje, la pregunta es: ¿Qué tan bien nos adaptamos a los cambios?

Marca de pintura blanca

2. Harás de todo, luego podrás definir tu rol.

 

Iniciamos con la idea de ser diseñadoras de nuestro propio estudio, una de nosotras siendo una publicista moldeada. Pero también fuimos -y aun todavía somos- estrategas, tesoreras, ejecutivas, directoras, community managers, desarrolladoras, CEO, practicantes en muchas áreas, secretarias, asistentes de producción, fotógrafas y toderas. Hemos adoptado muchos roles, muchas caras y facetas a lo largo de este sueño.

Por suerte, gracias al esfuerzo y a nuestros clientes sin duda, hemos podido ir delegando funciones con el tiempo, no sé si las suficientes, pero sí las que en su momento hemos podido. Incluso, por momentos yo misma he querido ser más mánager que artista, más diseñadora que ejecutiva, más fotógrafa que directora de arte, ¿cómo poder juzgarlo? Somos seres cambiantes y siempre he creído que una profesión no puede definirnos, así como tampoco lo hace una labor temporal.

Desde hace 5 años y hasta el día de hoy hemos mutado para resolver necesidades de nuestros clientes, así como propias de nuestro negocio. Empezar es difícil, avanzar es liberador, mantenerse implica mucha perseverancia. Hemos sido muy apasionadas por lo que hacemos, como también hemos querido renunciar cuando todo se ha puesto gris. Hoy consideramos que todos esos roles y sentimientos fronterizos hacen parte de crecer, no solo profesionalmente, sino a nivel personal también. En el momento puede que no lo veamos, pero mirando para atrás es más fácil conectar los puntos.

postales con ilustraciones de personajes

3. Los retos son el camino hacia el aprendizaje.

 

Nadie espera un pago retrasado, nadie espera retrasarse con un pago tampoco, nadie espera una mala producción, nadie ansía llegar tarde a una reunión, nadie espera ver pausado un trato, nadie espera llegar un día y no ver plata en la cuenta bancaria de la empresa, nadie espera cagarla y llamar a pedir disculpas. No estamos exentos a que este tipo de cosas pasen en algún momento.

Parte de emprender significa planificar y concebir acciones que nos lleven hacia objetivos claros bajo una intencionalidad, y si nos ceñimos a eso, está claro que nuestros sueños se posan sobre el lado positivo de esta palabra. Es por esto, que cuando la realidad nos golpea con sus swings inesperados y momentos poco deseados, es posible que sintamos que estamos fallando o peor aún que nos estamos fallando a nosotros mismos. Esto sin duda fue algo que tuvimos que aprender a sortear con el tiempo, además de aprender a vivir con ello; hoy en día hemos decidido verlo de manera pragmática, cada obstáculo se convirtió en una pilar de aprendizaje que luego queda consignado en nuevos términos y condiciones o en oportunidades que buscan mejorar los procesos dentro del estudio para evitar volver a fallar, al menos sobre el mismo tema. Los retos nos hacen crecer sin duda.

cinco separadores de bicicleta amarillos

4. Un cliente contento será siempre tu mejor reward.

 

Desde hace varios años, hemos sido afortunadas al no tener que salir deliberadamente a buscar clientes. Han sido ellos mismos quienes han vuelto tiempo después o quienes nos han garantizado trabajo a lo largo de este tiempo con sus recomendaciones y contactos. Así que cliente, si eres tú quien nos lee el día de hoy: gracias.

Por un lado, si un cliente queda contento al final del proceso nuestra labor habrá culminado de manera exitosa y satisfactoria, por otro, y como extensión a este punto, un cliente contento siempre traerá más trabajo, sea por él o por la red que se abre con él. Recuerdan la historia del restaurante en donde un consumidor se va decepcionado del lugar diciendo “Hoy han perdido un cliente, aunque sea uno y poco les importe”. Bueno, de manera micro es probable que no lo haga, pero de manera macro su impacto es mucho mayor, tanto por su misma rotación como por la extensión de su círculo. Un cliente contento siempre será la mejor recompensa. Fin.

Empaque de café amarillo marca Yaku con ilustraciones de un jaguar, peces, cocodrilos y guacamayas

5. En momentos de crisis se encuentran oportunidades. Invertir acelera el proceso.

 

Recuerdo varias veces, pero particularmente una vez, que decidimos darnos un ultimátum con el estudio porque nos encontrábamos en un punto muerto. Cuando tirar la toalla suena como la mejor opción, es probable que así lo sea. Pero aquí es justamente donde retomo el punto 1, en donde pienso que siempre hay un golpe de suerte o una charla inesperada que puede cambiar el rumbo de una decisión difícil.

Recuerdo que para el 2018, juntas sentimos que llevábamos entregando más de lo que estábamos recibiendo, que no estábamos logrando lo que otros sí habían logrado a sus 3 años, que era difícil ver el progreso cuando todavía seguíamos trabajando desde la casa principalmente. Hasta que un día, y gracias a una conversación que tuve con mi mejor amigo Jaime (quien siempre ha asumido los retos con mucha confianza) me contó que había decidido emprender y junto con su decisión sacaría su propia oficina en un espacio de coworking (aunque no tuviera por el momento un sueldo que se lo permitiera).

Ver su optimismo y determinación, sin duda despertó algo en mí que para ese momento ya estaba quebrado. Le dije a Cata que haríamos lo mismo; sacaríamos un crédito y nos pagaríamos una oficina por 6 meses en un espacio de Coworking, que si bien por el momento lo etiquetamos como “gasto”, luego pudimos observarlo hacia atrás y designarlo como “inversión”. Decidimos continuar con nuestros proyectos y arriesgar ya lo poco que nos quedaba de espíritu emprendedor.

Y fue así como un día tuvimos nuestra primera oficina oficial junto con un montón de colaterales que solo realzaron el negocio y la vida individual de cada una. Haber tomado esa decisión nos generó muchísimos contactos (muchos que luego se convirtieron en clientes), y otros a quienes hoy podemos llamar grandes amigos. Nunca, a lo largo de esos 3 años nos habíamos sentido más vivas, tal vez por el hecho de saber que era eso o nada. A partir de ahí, habíamos subido un escalón y todo comenzó a salir mejor.

Siempre pensamos que para el momento en que decidiéramos invertir en Sasha, debía ser el momento en que los ingresos nos lo permitieran de manera muy amplia, pero poco tuvo que ver con la realidad. Sin contar con ayuda externa alguna desde hacía varios años en nuestras vidas, esto significaba un esfuerzo que esperábamos que surtiera efecto y así fue. Invertir aún cuando se tiene muy poco -o nada- puede ser determinante para crecer, y por el contrario, esperar a tener mucho para invertir puede generar que nos quedemos esperando un largo tiempo para dar el salto. Invertir es importante, invertir acelera el proceso.

No quiero decir que todos los riesgos que tomemos nos vayan a traer grandes recompensas, ni que siempre creamos en que continuar será mejor opción que renunciar; no lo diré porque eso nadie nunca lo sabrá, lo que sí es cierto es que siempre estamos a una decisión de tener una vida completamente diferente. En la vida siempre hay algo que se pierde y algo que se gana mientras se toman decisiones y en ese orden de ideas siempre hay que pensar que nunca se toman decisiones equivocadas.

3 cubos en balso flotantes

6. Rodéate bien.

 

Sin duda lo mejor de tener -o hacer parte de- un estudio ha sido tener a mi mejor amiga, también hermana, de mi lado en este proyecto de vida. No existe nadie en la vida en quien pueda pensar ahora que podría ser mejor que ella para estar contando este cuento. A lo largo de estos 5 años jamás hemos desconfiado de la otra, jamás tendremos una razón tan fuerte como para alejarnos, jamás el negocio será más importante que nuestras vidas individuales, así como jamás hemos considerado sobreponer nuestras necesidades individuales por encima del estudio. Sociedad entre hermanos o no, es importante pensar en estos mínimos que deberían darse para que la relación funcione y el negocio ruede sin conflictos.

Todo ha constado de una búsqueda constante de balance; entre la vida personal y la laboral, entre la pasión y el deber, entre el crecimiento económico y la convicción, entre los valores y las oportunidades. Es gracias a ella que esto ha sido posible para mí y sé que también ha sido gracias a mí que ha sido posible para ella también estar aquí. Nos levantamos cuando el ánimo está bajo, nos cubrimos durante la ausencia, nos entendemos mediante la crisis, nos trasnochamos cuando el día nos juega en contra. Estamos las dos ahí, perdiendo y ganando.

Ese hecho sin duda creo que ha sido la clave de, no quisiera llamarlo éxito (¿porque qué es el éxito?), pero sí la clave de permanecer. Tener un negocio, creativo, liderado por mujeres, menores de 32 años, es un reto y aún cuestan muchísimas cosas, pero sí que ha valido la pena lucharlo y ahora proyectarlo. Asociarse bien y rodearse de un buen equipo es la base de gran parte de nuestras victorias.

dos mujeres sentadas en unas escaleras

7. Aprende a decir no.

 

¿A qué decirle no cuando se inicia un negocio? Todo suena como una oportunidad, todo suena como 000s para nuestras cuentas. ¿Acaso un negocio no es más productivo y rentable mientras más ingresos genere? Así lo vimos por muchos años, y fue de la misma forma como aceptamos muchos tratos al inicio que poco o nada estaban relacionados con nuestros servicios principales. Hoy podemos decir que no nos arrepentimos de nada, fueron votos de confianza que solo nos llenan de agradecimiento y aprendizaje, absolutamente nada debe darse por sentado en la vida: Después de todo, ¿eso no es lo que también nos ha enseñado la pandemia?

Sin embargo, y gracias al crecimiento que hemos tenido, hemos podido elegir en qué proyectos queremos involucrarnos y cuáles podemos dejar pasar. Las razones varían entre: proyección del estudio vs. poco feeling con el proyecto, sentir que existen otros profesionales o agencias que ofrecen un servicio más especializado que nosotras en ciertas áreas, períodos de trabajo excesivo que no nos permiten involucrarnos, poca rentabilidad.

Existen muchas razones para decir no, pero en la que más quiero trabajar -y es una que he tratado de aplicar también en mi vida personal- ha sido la de alinear acciones con mis valores. Detesto pensar que todo se vale a costa del dinero, y si hay algo en lo que jamás he querido caer, ha sido en la idea de vender mi felicidad. Definitivamente no creo estarles dando la clave para llegar a tener una empresa vasta y magna, pero lo que sí sé, es que es muy importante cuestionarnos sobre los límites de nuestro trabajo. En nuestro caso sabemos que queremos encontrarnos en un punto que nos permita gozar de una buena economía, gozar de tiempo libre y que por encima de cualquier cosa nos siga manteniendo felices y apasionadas por lo que hacemos. Existen muchos matices en medio de esos polos, pero sabemos que cuando alguna de estas grandes llega a escasear es porque es hora de realizar una pausa y volver a ajustar. No todo vale.

persona escribiendo en un teclado de un computador portatil con una tasa de café en la otra mano

8. Crea tu propia fórmula.

 

Como lo mencioné en el punto anterior, no creemos en la idea genérica de éxito, no creemos en la idea colectiva de siempre tener más, ganar más, ser más. Creemos a cambio en la satisfacción personal y empresarial, la cual tiene sin duda un significado diferente para cada uno de nosotros, válido en cualquier caso. Para nosotras sin duda ha significado tener lo suficiente para seguir obteniendo muchas libertades; tanto como para Cata, como para mí, como para los miembros de un equipo, así como en las libertades y posibilidades de los mismos servicios que ofrecemos.

Nosotras no somos las mismas personas de hace 5 años, así como tampoco lo son ustedes, ni lo era el mundo. La transformación hace parte de la vida misma y la incertidumbre también, así que aquí en el estudio creemos en la libertad de hoy ser algo determinado pero también en la de elegir poder cambiar mañana, creemos en el buen diseño de una marca y en su impacto, pero también creemos en el cuidado del medio ambiente; creemos en que a través de pequeñas acciones individuales se pueden lograr cambios significativos colectivos, creemos en que lo que hoy tenemos pero pueda ser que mañana no. Por el momento lo que sí sabemos es que hoy aquí estamos y aquí nos quedamos.

Una de las cosas que aprendí alguna vez en agencia es que absolutamente nada ni nadie es irreemplazable, y mientras así sea, el presente es la única certeza con la que contamos. Por esta razón, y basadas en esta premisa, es que hoy podemos estar agradecidas por 5 años de trabajo…constante y luchado. Sí tenemos una visión hacia la cual queremos dirigirnos, pero enhorabuena ¡sí que queremos fluir y dejarnos sorprender por lo que ha de venir!

No crean en lo que yo hoy les digo, solo es mi verdad, así como la realidad de un par de hermanas que por allá en el año 2015 decidieron iniciar con algo que llamaron Sasha Studio. Mi verdad es solo una verdad y al final creo que nadie nunca jamás tendrá una verdad absoluta sobre lo que significa emprender, ejercer, ser y vivir.

escritorio de oficina con un computador portatil encima
Mujer con un buso gris y una bolsade tela colgada en su hombro, sentada tomando un café

Esta soy yo, Ana, cofundadora, creativa, diseñadora, enamorada de la naturaleza aunque falle indiscutiblemente en el intento de cuidarla muchas veces (eso me duele), soñadora la mayor parte del tiempo, introvertida en algunos espacios, extrovertida en confianza, con toc por crear carpetas y subcarpetas, extremadamente positiva por momentos, dramática también a ratos, creo en fluir y en la impermanencia de las cosas, creo en que nada es para siempre, y que lo que parece todo también dura un rato. Confiar, solo nos queda confiar en que mirando hacia atrás todo tendrá sentido en algún lugar. Agradecida por estos 5 años y porque Sasha me ha permitido tener, perder y aprender, viajar, encontrar el amor, encontrar amigos, tener libertad y ver el mundo de una manera más armoniosa y más real.

Gracias por leer esta la primera entrada del blog.

Ana.

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